sábado, 29 de febrero de 2020

Rocío silente






Hay un mundo y es falso,  
brutal, corrupto, absurdo. 

Nos horroriza lo que no comprendemos.

Pero en medio de tanta falsedad y molicie:
ya no había paredes,
ya no había una chimenea,
ya no había fantasmas, ni máscaras, ni fraude.

No teníamos árnica ni caléndula 
que calmara el dolor.
Nadie curó nuestras heridas,
Salvo el rocío silente.