lunes, 15 de diciembre de 2025

lunes, 8 de diciembre de 2025

 




—La orilla que no se desprende—

Un día dejé mi costa.
Y entonces lo entendí:
la orilla natal
se queda atada al borde del alma.
No se desprende.
Solo aguarda.

Cuando el mundo grita,
yo regreso.
Oh mar…
enséñame a vivir.

Aquí la brisa entra sin pedir permiso.
Aquí el agua se desliza
y traduce un idioma antiguo
que no se escribe:
solo se siente.

Camino descalza.
El mar me nombra.
Me reconoce.

No busco nada.
Encuentro todo.

Y en este borde del tiempo,
mi espíritu —por fin—
descansa.

Silencio.
El agua guarda su voz.
Yo también.