domingo, 31 de enero de 2016




¿Sin esperanza?

Y aunque intento ver conforme a la visión divina, en la noche que declina, entre tantas apariencias, el ojo es grande, agrandado por su naturaleza voraz y por la visión continua cercada de sombras, porque vive de sí, en sí, como algo que se abre insaciable en la cúspide lujuriosa y no tiene relación alguna con la contemplación.

Al menos en esta hora en que la vida no es sino una acción mutua entre nuestros ideales y nuestras necesidades, hubiera querido encontrar la virtud de aquellos ojos sino estuviese ahora ya sellada o quizá vuelta hacia otros misterios. 

Arthur Rubinstein -


"Soy un hombre feliz por tener una profesión que me permite viajar tanto. Y también puedo hablar de fortuna al decir que soy pianista. Un gran instrumento el piano, lo suficientemente grande para no poder llevárselo. En lugar de practicar puedo leer, comer, beber y dedicarme a otras actividades. ¿No soy un hombre afortunado?"
Arthur Rubinstein - 




Endechas al linaje de la diosa Sekhmet* 


En medio de leones ella era una leona cazadora que recostada entre sus leoncillos, amamantaba a sus cachorros. Era la fuerza nutridora. A uno de ellos lo crió, para que fuese un león bravo y aprendió a desgarrar su presa y a devorar hombres, mujeres y niños.

¡Este leoncillo es un peligro que debe ser exterminado!

Las naciones supieron de sus excesos,

¡Gracias a Dios!

Pero tal era la fuerza y el poder de la madre que no pudieron atraparlo, colocarle los grillos y llevarlo a la celda de castigo.

A otra de sus crías lo convirtió en una fiera descontrolada. Y cuando este león se hizo fuerte, se paseaba muy orondo entre los leones. Aprendió a arrebatar la presa, devoró gentes, saqueó baluartes, y asoló ciudades; y al estruendo de sus rugidos, el continente y las islas fueron desolados, y cuanto había en ello.

Demolía mansiones, asolaba ciudades y amedrentaba con sus rugidos a todo el país y a sus indefensos habitantes.

De repente, a ese leoncillo descontrolado, el país se dispuso a atacarlo. Le tendieron trampas y en el foso fue atrapado. Le colocaron sogas, le amarraron, le encerraron en una jaula y fue forzado al destierro, para que sus rugidos no se oyesen más sobre los mares, montañas y valles. 

Hoy, encorvado y triste, se echa como león viejo: 

¿Quién lo animará?  

A su madre, leona protectora y vigorosa que había crecido junto al río Magdalena y junto a fructíferas y frondosas tierras, gracias al agua abundante, se fortaleció y fue apta para ser vara fuerte de cetros de Reyes.  Y tanto fue su esplendor que se destacó por encima de cualquier follaje de multicolores veraneras. Se le veneraba, se le reconocía por su altura y poder sobre toda la región. Un día se produjo el cataclismo cuando el viento del Este sacudió con furia enorme aquel poder y fuerza, derribándola en tierra, dejándola desolada y marchita; luego, la gentuza se apropió de su reino. 

Ahora, devorada por el fuego, se halla enterrada en tierra árida y reseca.

¿Dónde estaba yo? 

No importa. Me sentí feliz de llevar al destierro mis ropas con las briznas de todas las malas hierbas y  restos de cenizas y tormentos. 

_” ¡Vayámonos ya!”_, decía el maestro justiciero que me miraba con ruda ternura. 

_”¿Te han mandado a cortarme la cabeza?”_ No sientas compasión. No huiré.

A duras penas me contenía de saltar invadida por la felicidad terrenal, sintiendo la montaña como la siente el arroyuelo que modela y modula su frescura en la orilla, en el guijarro, en cada rama atravesada, en la fronda, en la brizna de hierba. Mientras el aroma de las hierbas mágicas de los Andes que tienen la virtud de convertir el rebaño de ovejas en procesión de confraternidad, me dulcificaba. 


Y supe que me quedaría sola...




* poderosa mujer con cabeza de leona.
(Inspirado del Libro del profeta mudo y sacerdote hebreo: Ezequiel)

sábado, 30 de enero de 2016



Todas las mesas de El Claustro están llenas. El hospedero me fastidia, agitando el esfero infatigable, con los ojos fijos en alguna mesa. Después de una pausa sin sonrisa, me conduce hacia el muro ciego resplandeciente del  patiecito interior, apartado de las personas. Todo está descolorido. ¿Soy la infestada  conducida a la clausura? De pronto escucho un sonido de luces, al otro extremo una fronda de veraneras fucsias con ramas esparcidas, sobrepasa el muro ciego. Tengo sed. “Si tiene necesidad de alguna cosa, la pedirá al son de la campanilla.” Por el momento, estaré atenta a estas escrituras envejecidas, que garabateo cuando tengo los ojos cerrados. 

viernes, 29 de enero de 2016

Thelonious Monk - Round Midnight


‘Round Midnight’


"Empieza a decir, alrededor de la medianoche,
alrededor de la medianoche, alrededor de la medianoche.

Me va muy bien hasta después de la puesta del sol
y la hora de la cena me estoy sintiendo triste

Pero realmente se pone malo, alrededor de la medianoche.

Los recuerdos siempre comienzan
alrededor de la medianoche, alrededor de la medianoche.

Aún no tengo el corazón para soportar esos recuerdos..." ♫ ♪♪





Vuelvo a la montaña, a mi descanso terrenal. Aquí moriré. Todos los sinsabores de la vida citadina, de esa otra vida, quedaron atrás. Conduzco, conduzco... Conozco los lugares: Tres cabañas, tres granjas, muros de tapia pisada, esa masa ocre de barro apretado que se agrieta, aquí y allá. Entro a través del claustro agreste a una era abandonada donde hace muchos años no se cultiva flores ni hortalizas. El tiempo, en la casona agrieta los muros, carcome la madera. Me adentro en la sombra rancia del corredor huyendo y no sé a dónde huyo, si dentro o fuera de mí. 



En el umbral de la Clausura
Estoy irritada y descontenta, aburrida y cansada. He pasado un día de lúgubres hipocondrías y soledades.  Pero sonrío acompañada de este sol infernal que resplandece sobre la altura, se mitiga, se entibia; y, que tiene de común conmigo: algo de plomizo y toda la voluptuosidad del rojo en su vestido  de popelín fuera de las modas, hecho de algún toque de ironía, de melancolía, de pasión con toques de frivolidad, y cosido con hilos de cáñamo. No sabe cuánto me ha auxiliado y me auxilia en los fríos temblores y palideces de mi clausura. 


“Pervertir sería el fin de mi vida. ¿Pero hay algún alma con mis palabras? ¿Las oye alguien además de mí?”

Fernando Pessoa
(Citas del Libro del Desasosiego)

jueves, 28 de enero de 2016

Vuelve ese olor de PARíS



Me busco y me rebusco en esta imagen durante mi permanencia en París, alrededores del trendy barrio Le Marais.

Me encuentro allí en la cúspide del alma que vuela bañada por el llanto hacia la tierra áspera donde nací, entre  dolores de parto, de mi primer hijo que nació muerto.

Días antes había sido sepultado bajo aquel árbol de caracolí, junto a la quebrada.

Aquel pedacito de carne que no pude acunar entre mis brazos, sobre el pecho.

Pero ¿quién se atreve a rondar por el pasado? ¿Quién se atormenta para encontrar ese dolor espantoso que aún sangra, llora, cae...?


miércoles, 27 de enero de 2016

Rüther Klüger

Primera mujer en ocupar la cátedra de Literatura alemana en la Universidad de Princeton 


"No me gusta en absoluto la palabra perdonar. Porque ¿qué tengo que perdonar? No puedo perdonar en nombre de otros. No puedo perdonar que mi hermano fuera tiroteado en Ucrania y que mi padre muriera, Dios sabrá dónde, probablemente en Lituania. No me corresponde a mí perdonar."

http://www.dw.com/es/ruth-kl%C3%BCger-alemania-ha-cambiado/a-19006086


martes, 26 de enero de 2016

Bernstein conducts Mozart's Symphony No. 40 in G minor, K. 550 - Andante






Bajo la lluvia de FUEGO



Cae la noche negra y cruda, noches pasadas en vela bajo la lluvia de fuego. Llega como un demente una ráfaga y de pronto se escucha un estrépito y gritos. Arden los tanques de guerra, incesantes llamas, bombardeos y disparos prolongan sus ecos. Él se levanta por fin del suelo sobre montones bruñidos de carbón, teñidos de su sangre. Todo es estupor y muerte.

Alejadas del fuego, las enfermeras se asoman desde la carpa, van y vienen, espían, esperan. Él se acuesta bocarriba en la cama de campaña cubierta con una sábana agujereada donde tantos otros soldados habían yacido. Con el rostro consumido y sin color, la boca lívida y torcida por el dolor, las nuevas hebras blancas en su barba descuidada, el pecho descarnado, -una imagen de miserable pesadumbre, que aún permanece de los recuerdos de papá-;  tocando el fondo de la tristeza, exclamaba:

_” ¡No resisto más! ¡Sáquenme de esta angustia! ¡No puedo respirar! ¿Qué es este dolor que me quebranta los huesos?”._

Y en una sacudida atroz,  desde el fondo del dolor sin grito, al final de sus fuerzas:

_” ¡Por favor, cuiden de mi esposa y mis hijos!”._

De repente el rostro del abuelo se oscureció, se perdió en el manantial de sangre que le brotaba del pecho donde apagaron su sed aquellos soldados. Luego entornó los párpados con corazón angustiado. Fue su último aliento que humeó y brilló para luego oscurecerse extenuado, y despertar bajo tierra.

Y ella lo envolvió en una bandera yugoslava. Nada más. 



Fabbri-Mansion - No. 11 East 62nd Street (Manhattan) New York City


Recorriendo un largo espacio a través del tiempo, disputada por la aristocracia y, finalmente como residencia del  embajador de Japón ante Naciones Unidas; el opulento estilo Beaux Arts con vistas al río Hudson y protegida por una valla de hierro alta de la exquisita mansión, reafirmó su grandeza.

sábado, 23 de enero de 2016



Creo que eres Tú
En tiempos de sacrificios y angustias... no temas por mí. Soy diferente. Sé que espías mis pasos; miras mis pies recorrer andenes de la ciudad. Sé caminar. Yo misma te he conducido hasta aquí, y te he invitado a sentarte en este rincón entre jardines nocturnos, memorias vetustas y montañas gris-verdes. Pequeña la Capital para contener mi libertad. Sin embargo, no hay pensamientos de poeta que sane mi herida. Humana es la pasión que está encerrada en mí como lo está en ti. ¿Pero, acaso la primera hora de la mañana, cándida y nítida, no es más bella que la roja aurora?





_No creas que es un cuento de hadas.  Si cierras los ojos y te transporta al medioevo entre veladuras, Myriam y Farshad están ante nosotros en el taller de pintura de la Academia Bellas Artes. Un ambiente casi doméstico donde el «gótico flamenco» y lo contemporáneo se armonizan para obtener obras llenas de un profundo romanticismo y expresadas con naturalidad_.:   Ubicado en un pintoresco lugar de pequeñas dimensiones, Plaza del Ayuntamiento de Brujas, fue allí donde se conocieron frente a la estatua de Los Amantes tomados de la mano y a punto de besarse. Están delante de nosotros igual que la estatua esculpida por los artistas Stefaan de Puydt y Livia Canestraro; erguidos con sus máscaras y velos, con todas las heridas abiertas, con todas sus magulladuras y con la huella visible del antisemitismo. Y detrás de ellos, mudos bajo el cielo,  los vivos de otras razas, religiones y culturas.   Él lleva una 'kufiyya' azul de prusiano envolviendo su cabeza para protegerse del frío y ella, mujer alta y delgada, viste de pantalones "blue jeans", sujetos con un cinturón y delantal en forma de blusa, en donde el amarillo es una especie de “fuego ondulado” sobre el pelo que ilumina también su paleta influenciada por los colores del Impresionismo, en su estilo tan personal. Myriam totalmente enamorada, transforma a este hombre "moro" en su modelo:   "Retrato del hombre de la artista"   _¡Ah! Realmente empiezo a aburrirme de mis horas de clásica meditación. Y mejor que tanta palabrería quisiera describir aquella noche romántica de Festival sobre el Lago del Amor_:      A través de un paisaje calmo y hermoso, caminan en silencio los amantes Myriam y Farshad recorriendo el canal Dijver, llevando la mano izquierda sobre la cintura de su amada y la derecha sobre el pecho metida entre los dos botones del largo gaban azul rey. Brujas parece superar la más purpúrea noche en su magnificencia y dulzura ofreciendo el espectáculo de una ciudad que respira serena y suavemente, siglos gloriosos. Es la hora del paseo y bajo el puente del Beaterio, sobre los sucios canales convertidos por la guerra en muertas orillas del infierno, pasan la barcas a la vista del Belfort. Luminosamente el campanario de las Hallen reaparece nuevamente en epifanía de amor recortando el horizonte de la ciudad al toque de campanas ensordecedoras sobre la plaza Markt.   _¿¡Qué manos, más que las de estos jóvenes, dulces enamorados, son dignas de levantar la copa de amor, dueña de aquel destino de fábulas en las mil y una noches de amor!? ¡Oh bella aventura, dulce fantasía!_.   Un pasado cultural e histórico confluían hacia el futuro, era el destino de estos amantes que se habían encontrado proféticamente. ¡Bendita sea la hora! Myriam y Farshad unirían sus nombres ocultos, en el Amor  Pronto se enderezaron mis orejas impacientes, a los gritos desnudos y ante la inesperada irreverencia que rompería la censura, con un perfecto español. Y breves palabras fueron pronunciadas:   _"¡Brindo por el Amor! ¡Brindo por los países hermanos! ¡Brindo por las naciones perseguidas y cautivas de la otra orilla! y por la fe profesada"._    Y así el amor se fue volando a través de los mares de 7 colores... Y por primera vez Myriam, viéndose ante la realidad de haberse unido en matrimonio católico con su amado, aún contra el parecer de las familias, se vio discutiendo durante el viaje con aquella franqueza de los tiempos modernos... ¿¡Qué le dirían a sus padres!? Finalmente dijeron a sus padres:   _"Es nuestro amor, profundo, grabado en sellos sobre nuestro corazón, como una marca sobre el brazo." (Cantar de los Cantares); ...eso que llamamos hoy y para siempre, en el lenguaje de todas las naciones: Amor   Tanta fueron las predicciones, las señales cargadas de destino, que al igual que las altas espumas del mar, el amor se alzó alcanzando la sublime belleza, solo para romperse como ola, sin rebotar.  En vano, se esforzaron en mantener erguida aquella cresta nacida del alma, en la que se unían espacios desconocidos entre el cielo y el mar; para, luego, finalmente, morir el amor, violado, desgarrado, hollado con ferocidad en el día maldito; ése, que me entristece recordar aquí:     Antes de la muerte de Farshad ocurrido en un accidente de salto en parapenter, los densos vientos del espíritu, esa ráfaga que está en ti, que en ti la llevas, debilitó a la dulce Miryam quien renunció al apellido de su amado para asumir, otro, sacado del glorioso muro de los lamentos, en otro día de fiesta.    ¿Magnífica Redención?    Hoy, en la Capital; allí, muy cerca, al otro lado de la Sinagoga, en la Gran Avenida de la Aljama o barrio judío, como testimonio fiel, como señal de un inextinguible sentimiento de libertad y amor de aquel amante, se levanta desafiante, quizá, como prohibición de lo alto, la réplica lapídea de una mezquita que durante mil y una noches arquitectos iraníes, construyeron.  Este remedo islámico de pomposa fantasía oriental y de brillantes mosaicos azules, permanece anclado como “oasis” en medio de altos edificios modernos de rojos ladrillos, en memoria de Farshad. Está enchapado en sus muros, con arabescos, simbolizando el infinito que se extiende más allá del mundo material visible, con textos escritos en caligrafía árabe, proverbios y amplios pasajes del Corán. Un mihrab en su interior, ricamente decorado, se enmarca dentro de un amplio salón comercial de tapetes persas, como 'pasaje a La Meca'; y en la fachada principal, realzan como antorchas dos altos minaretes que parecen iluminar la Gran Avenida Estado de Israel y la escultura en piedra de la Menorah, sobre el «boulevard».    ¿Magnífica construcción?






















Puerta de Oriente

_No creas que es un cuento de hadas.  Si cierras los ojos y te transporta al medioevo entre veladuras, Myriam y Zarif están ante nosotros en el taller de pintura de la Academia Bellas Artes. Un ambiente casi doméstico donde el «gótico flamenco» y lo contemporáneo se armonizan para obtener obras llenas de un profundo romanticismo y expresadas con naturalidad._

Ubicado en un pintoresco lugar de pequeñas dimensiones, Plaza del Ayuntamiento de Brujas, fue allí donde se conocieron frente a la estatua de Los Amantes tomados de la mano y a punto de besarse. Están delante de nosotros igual que la estatua esculpida por los artistas Stefaan de Puydt y Livia Canestraro; erguidos con sus máscaras y velos, con todas las heridas abiertas, con todas sus magulladuras y con la huella visible del antisemitismo. Y detrás de ellos, mudos bajo el cielo,  los vivos de otras razas, religiones y culturas.

Él lleva una 'kufiyya' azul de prusiano envolviendo su cabeza para protegerse del frío y ella, mujer alta y delgada, viste de pantalones "blue jeans", sujetos con un cinturón y delantal en forma de blusa, en donde el amarillo es una especie de “fuego ondulado” sobre el pelo que ilumina también su paleta influenciada por los colores del Impresionismo, en su estilo tan personal. Myriam totalmente enamorada, transforma a este hombre "moro" en su modelo: 

"Retrato del hombre de la artista"

_¡Ah! Realmente empiezo a aburrirme de mis horas de clásica meditación. Y mejor que tanta palabrería quisiera describir aquella noche romántica de Festival sobre el Lago del Amor_: 


A través de un paisaje calmo y hermoso, caminan en silencio los amantes Myriam y Zarif recorriendo el canal Dijver, llevando la mano izquierda sobre la cintura de su amada y la derecha sobre el pecho metida entre los dos botones del largo gaban azul rey. Brujas parece superar la más purpúrea noche en su magnificencia y dulzura ofreciendo el espectáculo de una ciudad que respira serena y suavemente, siglos gloriosos. Es la hora del paseo y bajo el puente del Beaterio, sobre los sucios canales convertidos por la guerra en muertas orillas del infierno, pasan la barcas a la vista del Belfort. Luminosamente el campanario de las Hallen reaparece nuevamente en epifanía de amor recortando el horizonte de la ciudad al toque de campanas ensordecedoras sobre la plaza Markt.

_¿¡Qué manos, más que las de estos jóvenes, dulces enamorados, son dignas de levantar la copa de amor, dueña de aquel destino de fábulas en las mil y una noches de amor!? ¡Oh bella aventura, dulce fantasía!_.

Un pasado cultural e histórico confluían hacia el futuro, era el destino de estos amantes que se habían encontrado proféticamente. ¡Bendita sea la hora! Myriam y Zarif unirían sus nombres ocultos, en el Amor

Pronto se enderezaron mis oídos impacientes, a los gritos desnudos y ante la inesperada irreverencia que rompería la censura, con un perfecto español. Y breves palabras fueron pronunciadas:

_"¡Brindo por el Amor! ¡Brindo por los países hermanos! ¡Brindo por las naciones perseguidas y cautivas de la otra orilla! ...y por la fe profesada".

Y así el amor se fue volando a través de los mares de 7 colores... Y por primera vez Myriam, viéndose ante la realidad de haberse unido en matrimonio católico con su amado, aún contra el parecer de las familias, se vio discutiendo durante el viaje con aquella franqueza de los tiempos modernos. ¿¡Qué le dirían a sus padres!? Finalmente dijeron a sus padres: 

_"Es nuestro amor, profundo, grabado en sellos sobre nuestro corazón, como una marca sobre el brazo." (Cantar de los Cantares); ...eso que llamamos hoy y para siempre, en el lenguaje de todas las naciones: Amor

Tantas fueron las predicciones, las señales cargadas de destino, que al igual que las altas espumas del mar, el amor se alzó alcanzando la sublime belleza, solo para romperse como ola, sin rebotar. En vano, se esforzaron en mantener erguida aquella cresta nacida del alma, en la que se unieron espacios desconocidos entre el cielo y el mar; para, luego, finalmente, morir el amor, violado, desgarrado, hollado con ferocidad en el día maldito; ése, que me entristece recordar aquí:  

Antes de la muerte de Zarif ocurrido en un accidente de salto en parapenter, los densos vientos del espíritu, esa ráfaga que está en nosotros, que en nosotros la llevamos, debilitó a la dulce Miryam quien renunció al apellido de su amado para asumir, otro, sacado del glorioso muro de los lamentos, en otro día de fiesta. 

¿Magnífica Redención? 

Hoy, en la Capital; allí, muy cerca, al otro lado de la Sinagoga, en la Gran Avenida de la Aljama o barrio judío, como testimonio fiel, como señal de un inextinguible sentimiento de libertad y amor de aquel amante, se levanta desafiante, quizá, como prohibición de lo alto, la réplica lapídea de una mezquita que durante mil y una noches arquitectos iraníes, construyeron. 
Este remedo islámico de pomposa fantasía oriental y de brillantes mosaicos azules, permanece anclado como “oasis” en medio de altos edificios modernos de rojos ladrillos, en memoria de Zarif. Está enchapado en sus muros, con arabescos, simbolizando el infinito que se extiende más allá del mundo material visible, con textos escritos en caligrafía árabe, proverbios y amplios pasajes del Corán. Un mihrab en su interior, ricamente decorado, se enmarca dentro de un amplio salón comercial de tapetes persas, como 'pasaje a La Meca'; y en la fachada principal, realzan como antorchas dos altos minaretes que parecen iluminar la Gran Avenida Estado de Israel y la escultura en piedra de la Menorah, sobre el «boulevard».

 ¿Magnífica construcción? 

miércoles, 20 de enero de 2016



Todo lo que más deseo de la vida no puede ser medido, ni pesado en una balanza, ni mucho menos sostenido por las manos. Su naturaleza es etérea. De ello me conecto y nutro cada día de mi vida.  

domingo, 17 de enero de 2016


Cuando naces no puedes saber el día y la hora en que vas a morir, pero hoy, si podrás decidir cómo debes vivir. 

sábado, 16 de enero de 2016



Desde donde la contemples, la montaña es vida pura, sencillez, espejismo y aliento felino. 

Me agrada que en mi exilio y en la soledad absoluta  que conservo sobre estas cúspides, me haya devuelto la felicidad inexpresable e intangible. Esa felicidad que busqué desde mi adolescencia por las calles de La Candelaria, por la Rue de la Paix, por el Centro de Brugge, por el Borbón Street, por el Paseo de Los Ocho Hilos, por las sinuosidades del Lombard Street y por las muchas calles de la Amurallada Ciudad de Cartagena de Indias, sin saber que iba conmigo… aquí. 

¡Está conmigo!



"Todas las familias felices se asemejan; cada familia infeliz es infeliz a su modo. "
León Tolstoi
Particularmente, debo decir de mi hija Mary que es maravillosa, principalmente en cuanto a su femineidad, humanidad y, esos intensos y bellos matices de su personalidad. Aunque la necesidad de afecto por parte de su padre ausente la ha llevado a ser insegura, igualmente hace que la amemos y la protejamos como a hija, hermana y amiga.

Vivir sus sueños, sus tristezas, su incertidumbre, las cosas que día a día la atormentan, todo eso hace que nos veamos reflejados en ella en más de un aspecto de su vida, como esos personajes tan nuestros, atemporales  y trágicos de una novela.

Pablo PICASSO


El arte es una mentira que nos acerca a la verdad.
Pablo Picasso

viernes, 15 de enero de 2016



Estoy cansada. Los ojos me arden, como cuando la espuma de la ola azota el rostro.  Siento la voluntad no en mí, sino sobre mí invadiendo todo mi ser. Tal parece que mi voluntad no puede transmitir movimiento a mis pies,  y mi mano trata de levantarse para apartar las sábanas.

Quiero hacer un libro, escribir para mí, para mí sola, para mi propio placer, para juego mío, para mi búsqueda. También deseo  ir allá lejos donde nace el sol. 

Escucho el sonido levísimo de unos pasos ligeros. Me salta el corazón. Me mira, me habla. 
No sé quién es.

jueves, 14 de enero de 2016

PRELUDE TO A KISS - Sarah Vaughan


"Y es un largo, largo camino al cielo, pero tengo que llegar... 
¿Pueden enviarme un ángel? 
¿Pueden enviarme un ángel... que me guíe?"









Ahora estoy a mil doscientos metros de altura sobre el aliento de la piedra calera y entre una variedad de verdes donde pacen las vacas junto a su sombra fugaz. Las cintas de los senderos atan la tierra atiborrada por cultivos de papas y tapizada de sus flores lilas. Abetos, montañas cobrizas, una que otra casa blanca de bahareque con ventanillas de colores y huellas indelebles de los techos de tapia pisada, hacen parte del paisaje que danza furiosamente convirtiéndose en cielo.


El sol posa sobre mi cabeza, y se oye a lo lejos el pataleo de los caballos salvajes. 



Días después de luna nueva... 
De la montaña no veo más que las densas copas de los árboles, como filas y filas de lanzas que desgarran las nubes y mascan la plata del anochecer, lo trituran y lo devoran. Me penetra el aire. Soy de aire libre y de alma. Me dejo llevar por el viento montañés que me trae el olor de los bosques blanqueados sobre morado, por la luna creciente. La luna desaparece en los filos de las nubecillas que la decapitan.

Voy al encuentro de la noche, de mi noche y del mundo girando alrededor de mis sueños. 

miércoles, 13 de enero de 2016



Misterio de la Noche
Allí estaba entre las montañas, sus libros y su Café, enamorada del pálido crepúsculo. La noche exultante la había tomado entre sus brazos para no dejarla morir. Velos constelados de aroma se sucedían sin pausa como heridas humeantes, épicas. Horas lejanas, horas de soledad, de embriaguez, de deleite. 




¿Dónde está?

El día transparente resaltaba los magníficos colores de su vestido que en otro tiempo usaba  en la Costa Caribe. Mientras que en La Capital, de admirar, es el negro aterciopelado incierto e incógnito, como cortinajes que pesan, paños mortuorios, masas de sombras negras, severidad de la muerte.

Y sobre la elevada cúspide de la agrietada montaña, con relámpagos de calor posando sobre sus pies, vuelve a invadirle la voluptuosidad de la vida. Sentía rebotar en su corazón la ola colorida que corre en este diurno, en este su verano montañés. 

En el alba la luz viene de Oriente.