En
los caminos extraviados de los Andes...
el
tintico y los envueltos de achira,
espejuelo de guayaba,
bizcocho
de caña azúcar,
y el chocolate del páramo hirviendo
en el
fogón de leña que nunca se apaga.
Y en plena tormenta,
de los más bellos relámpagos,
lugareños y extranjeros
forman un solo espíritu
bajo el ritual del pan de sartén,
arepas
de maíz pela’o,
de
trigo entero con cuajada,
mielmesabe,
moscorrofios, y masitas
de
la Calera

















































