domingo, 7 de junio de 2015

Deformaciones del ESPíRITU


¡OResplandor de Oriente!, no podrás ver jamás, nada más grande y temible sobre el bosque fatal: La masa frenética de la Capital herrumbrosa que se adentra en el corazón de los Andes, se juntan allí y se fecundan, para hacer fluir Espíritus inmundos de la naturaleza humana. Desde la sombra del hombre agrio, mordaz, con fangosa boca que borbotea y amenaza avanzando sobre la zanja de aguas turbias, a las coléricas blasfemias de demonios que dibujan el medio ambiente con siniestra rojez. Ella no aparta la mirada, con ojos muy abiertos ve, lo que pronto se convertirá en terrible visión.  

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