sábado, 2 de junio de 2012







La Alhambra — al-Ḥamrā

Gigantesco libro de poemas

Nazarí,
esculpida en la piel con versos convertidos en piedra,
la Alhambra respira una cadencia antigua
que se posa en quien la contempla.

Sus patios —floridos, callados—
guardan el rumor íntimo del agua
y el brillo tenue de las florecillas silenciosas,
como si cada rincón fuera una súplica,
una revelación,
o el eco de un poema que nunca termina de escribirse.



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