"Voy a compartir el exilio y la libertad hasta el fin."
Mansión de Víctor Hugo
Imaginen una costa quebrada donde las ondas del mar besan las rocas.
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| Photography: Corbis |
La mansión poseía un delicado estilo georgiano tipo caja e interpretación post-revolucionaria, inspirada den la obra del arquitecto escocés Robert Adam, hacia 1800. El típico estilo Adam que incluía detalles del neo-gótico con toques barrocos dentro de un entorno clásico, muy parecido al estilo Luis XV, utilizado por las clases altas de Escocia, Inglaterra y Rusia. Con ventanas tipo "Palladio" en tres cuerpos, estrechas, con esbeltas molduras, techos anchos y chimeneas a cada lado de la casa.
![]() Era el cielo de un turquesa exuberante, el mar como el lapislázuli, las montañas como esmeraldas, el aire en un susurro musical... en fin, ¡Un Paraíso!
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El espíritu romántico de Víctor Hugo, su concepción de escritor inspirado, y su visión idílica de la naturaleza, lo inspiró no solo a realizar cambios radicales en el edificio, sino en el jardín, de acuerdo al estilo pintoresco basado en lo salvaje de la naturaleza del jardín inglés que proponía un tipo de diseño natural sobre una colina rodeada de árboles y demás elementos que adoptaban sus propias formas con libertad, sin sometimiento a ninguna norma geométrica y despojado de la artificiosidad de los jardines franceses.
Jardines de delicadas formas graciosas y onduladas, sembrados de cipreses y flores que crecían en abundancia debido a la benignidad del clima sub-tropical, rodeado de estanques cristalinos; el reluciente día se reflejaba en las formas caprichosas de la naturaleza, las flores, insectos, aves y peces.
Vista desde el jardín
"Una morada humilde posee más dignidad que un palacio".
Tal convicción había sido manifiesta en La casa del pastor (1844), del poeta francés Alfred de Vigny, y aplicado al estilo de vida de los poetas y escritores en el desencanto generalizado de los románticos contra la organización social, plasmada a menudo en la crítica concreta a la sociedad urbana, de la que no se escapó Víctor Hugo.
Amoblada y decorada con aires románticos, la casa fue transformada poco a poco por las manos de Víctor Hugo, durante su exilio de 1855 hasta 1870, y una visita de regreso en el verano de 1878; quien decoró sus habitaciones en un maravilloso estilo ecléctico con marcada influencia clásica y medieval, e influencias griegas, egipcias, romanas y además, con piezas y telas traídas de Oriente, creando un bello y cálido entorno, en donde pasaría muchos años de su exilio, antes del regreso a su patria natal.
A la izquierda se aprecia la suntuosa Chaise Longue, con brazos envolventes de la época de Luis XV, este mueble caído en el olvido durante centenares de años vuelve a reaparecer en Francia en 1625, pensado para la convalecencia femenina. Es posible que Víctor Hugo haya buscado en el mueble la comodidad y la belleza de sus amadas mujeres y que disfrutaran la comodidad de un sillón amplio, coqueto en donde estirar las piernas, lucir sus faldas con encajes y bordados típicos de la época.
Aficionado a las colecciones de todo tipo de curiosidades, se aprecia su extraordinaria colección de antigüedades y obras de arte entre las que se destacan piezas de colección de vasijas griegas de William Hamilton y obras de los escultores representantes de la época, quizá de John Flaxman, Bertel Thorvaldsen y Antonio Canova.
La casa se ha conservado tal cual y desde el jardín hasta el lookout, la mansión presenta numerosos artesonados, salones adornados con tapicerías y habitaciones decoradas con lozas holandesas y terracotas.
También se aprecia, figuras medievales y complejas pinturas chinas, mientras que el paso hacia el jardín sus paredes y techos están decorados con valiosas piezas de porcelana holandesas de Royal Delft y Rouen, hay además un conjunto de Sevres, un regalo personal de Carlos X de Francia.
Comedor Principal
En cada rincón de la casa, te sorprenderá descubrir la belleza de la artesanía neerlandés y vieja de Amsterdam.
Románticos azulejos y porcelanas que llevan la inscripción: Delft Blauw
El Royal Delft es la fábrica más antigua de porcelana que aún
produce magníficos trabajos según la tradición de siglos de
Alcoba de Víctor Hugo
AYER, AL ANOCHECER
Las sombras descendían, los pájaros callaban,
la luna desplegaba su nacarado olán.
La noche era de oro, los astros nos miraban
y el viento nos traía la esencia del galán.
El cielo azul tenía cambiantes de topacio,
la tierra oscura cabello de bálsamo sutil;
tus ojos más destellos que todo aquel espacio,
tu juventud más ámbar que todo aquel abril.
Aquella era la hora solemne en que me inspiro,
en que del alma brota el cántico nupcial,
el cántico inefable del beso y del suspiro,
el cántico más dulce, del idilio triunfal.
De súbito atraído quizá por una estrella,
volviste al éter puro tu rostro soñador...
Y dije a los luceros: "¡verted el cielo en ella!"
y dije a tus pupilas: "¡verted en mí el amor!"
Gabinete de Trabajo
Escritorio de Víctor Hugo
Luego de haberse acomodado en su nuevo hogar, y de gozar del privilegio de poder vivir bajo el encanto de la isla, el novelista francés se dispuso a escribir desde las 3am, hora en que acostumbraba a levantarse y dirigirse al estudio.
"Aquella era la hora solemne en que me inspiro, en que del alma brota el cántico nupcial..."
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La hora, en que se sentaba a escribir en su mesa estable, amplia, donde además del tintero había suficiente espacio para el cortaplumas y el secante, acumulando una página cada vez, hasta que se le entumecía la mano y quizá imaginando el rostro de la mujer que amaba. Empero, como decía Nietzsche, miramos:
“una experiencia de siete soledades”
y sólo queda la humildad del amor de Juliette Drouet.
Más sin embargo, a la luz de los velones, mientras las sombras se iluminaban con reflejos de seda, la sombra de una mujer desnuda se deslizaba por las escaleras que conducían al piso de la habitación superior. De mirada perdida en el esplendor infinito frente al cosmos, llevando en sus manos un libro y una corona de laurel, y alrededor de ella se disponía el escenario perfecto, como en la Sátira del suicidio romántico, varios objetos asociados con el Romanticismo: una lechuza, un frasco de cristal con veneno, un puñal y una espada, varios libros y manuscritos. Atesorando un enjundioso puñado de hojas amarillentas, se sentaba cada noche a leer, gozando de la compañía de aquellos maravillosos manuscritos que seguramente habían sido escritos por numerosas plumas de aves, probablemente de palomas o gansos, que los escritores debían recortar con regularidad.
Incrédulo e impresionados por aquella fantasmagórica belleza... quizá fue esa aparición la que inspiró aquel poema:
"En mi sombra jamás había brillado tanta luz
Y soñé largo tiempo, contemplando uno a uno,
Tras el oscuro abismo que la ola me ocultaba,
El otro abismo sin fondo que se abría en mi alma.
Y me pregunté por qué estamos aquí
Cuál es al fin y al cabo el sentido de todo esto
Las hojas de otoño."
"Yo subía detrás de ella
Y mis ojos indiscretos Su blanca pierna seguían, Y ella cantando y riendo, Les decía con sus ojos A los míos: -¡Estad quietos!"
Nadie supo jamás de aquel amor secreto, en que una noche tras otra inspiraba al poeta tan prodigiosa aparición y encantadora belleza peregrina, iluminada por la azulada claridad de la luna... A la mañana siguiente desaparecía.
Tragaluz semicircular o elíptica sobre la escalera, característica de la arquitectura del estilo Adam.. La belleza de estos mueble estaba realzado por la calidad de los materiales con que se realizó. Las maderas eran caoba o ébano.
El estilo Adam se identifica por detalles de estilo romano como medallones enmarcados, urnas, trípodes, zarcillos de vid, arabescos, esfinges y grifos. Una mezcla del estilo etrusco con el egipcio que tomaron los romanos.
Ornamentos como ribetes y guirnaldas, columnas corintias, y complejos juegos de colores.
Época de esplendor de la decoración donde todo se cuida hasta el más mínimo detalle. Corresponde al reinado de LUIS XV. Mostrando sus principios estéticos en su claro gusto francés .
La tapicería de los muros y muebles, eran sedas, terciopelos, damascos, y brocados sayas, predominando los colores rojo burdeos, granate, violeta, fucsia suave, bermellón, azul noche, turquesa y oro. Los bellos muebles tenían ilustraciones en marfil y aplicaciones de bronce. Otros estaban pintados a nuevo con lacas y barnices dorados.
Mueble representativo de esta época. En la parte mas alta de la casa y a medida que se sube hacia los pisos superiores a través de la escalera que va reflejando sus delicadas sombras de encaje, ubicada en la pared posterior de Hauteville House; las aperturas se amplían y la decoración se aligera, y es allí en donde se llega a un espacio abierto. Un pequeño invernadero rodeado de algunas plantas y dotado habitualmente de una cubierta exterior translúcida, de vidrio, que proporciona
"Plataforma de la viuda”
Nombre por el que comúnmente se les conocía, también ofrecía a las esposas de los marinos, un mirador desde donde podían observar atentamente, el arribo de los barcos donde navegaban sus esposos.
Íntimamente relacionado con el lugar de trabajo del poeta, su lugar predilecto, donde escribía siempre de pie en su look out; su veranda abuhardillada con vista al Puerto, que por lo general se usan en las islas, debido a las condiciones climáticas de la costa.
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Y las lluvias llegaron en el mes de diciembre, fue el diluvio... en realidad no hacía tanto frío, pero para nosotros acostumbrados a calentarnos en invierno, esta casa con chimenea era un auténtico y cálido refugio.
Todos sus elementos:
—ambientación medieval, amores imposibles, personajes marginados, y final dramático—
Finalmente, la casa fue donada a la ciudad de París por los descendientes de Hugo en marzo de 1927. En la actualidad alberga un cónsul honorario de la Embajada Francesa en Londres y el Museo de Víctor Hugo.
















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Exquisitas imagenes
ResponderEliminary bacano blog.
Saludos ;)