sábado, 4 de agosto de 2012

Casa y Jardines "Hauteville"



"Voy a compartir el exilio y la libertad hasta el fin."



Mansión de Víctor Hugo


Imaginen una costa quebrada donde las ondas del mar besan las rocas.  



Photography: Corbis

"La roca de la hospitalidad y la libertad" 
Como Víctor Hugo proclamó en la dedicatoria a los 
"Trabajadores del Mar" 

Su novela marinera situada en la isla de Guernsey.



Víctor Hugo

Besanzón, 1802 - París, 1885. Uno de los más grandes escritores franceses de la historia, que reposa en el Panteón parisino, al lado de Voltaire, Rousseau, Emile Zola, Marie Curie y Alexandre Dumas, “aux grands hommes la patrie reconnaissante”, por dictamen de la Revolución Francesa. Ocupa un puesto notable en la historia de las letras francesas del siglo XIX.



"Mientras la naturaleza habla el género humano no escucha”  

(frase atribuida a Víctor Hugo)

Solitario en la contemplación del cielo, y apoyado sobre unas rocas, su mente con sed inapagable de infinito, escuchaba y permanecía atento con una sonrisa sinceramente feliz en medio de la inmensa tristeza y el pesar profundo que le produjeron la muerte temprana de su hija Léopoldine hacia 1944 y la traición de su esposa, sumado a la persecución que sufría por su creciente participación en la vida política de Francia, y que como muchos otros autores románticos, condenado a vivir en el exilio por 20 años.



En octubre de 1885 desembarcó en la isla de Guernsey bajo un fuerte aguacero, barrido por los vientos del norte. Su nuevo refugio después de haber sido desterrado de su Francia natal, luego Bélgica y la isla de Jersey; además, la isla de Sark ha sido designada como primer lugar insular para observar las estrellas dada la falta de contaminación lumínica que permite una visión clara por la noche.




Mapa de la Isla de Guernsey


¡Prodigiosa isla!, después de muchos y muchos días vanos y sombríos, lo peor había pasado para Víctor Hugo, el destino se había apiadado de él. Ahora poseía, no menos que el sustento abundante, fresco y sano que todos los días le traían los pescadores a bordo de sus pequeñas embarcaciones; se podría afirmar, que un elixir de vida para el escritor era aquella seguridad al fin encontrada; sabía que en la isla le esperaban nuevas experiencias, y uno de los paisajes más bellos de la tierra. 




Bien establecido, y viviendo como padre de familia, querido por sus vecinos y considerado por los habitantes, además, de la compañía de su hermosa amante a quien llevó a vivir a una casa cercana; su musa, su amiga, su compañera en el secreto de las voces susurrantes, la que vivió intensamente a su sombraun ángel abnegado, la mujer que terminó siendo fiel a la constancia y a la entrega cada vez más enternecedora, la que había sido actriz de teatro de un pequeño papel en Lucrecia Borgia: JULIETTE DROUET. Todo esto se convertiría para el escritor, en un inigualable gozo.



Juliette Drouet


Juliette no puede vivir sin Víctor Hugo. Lo que en un inicio se antojaba un juego de seducciones, termina en el compromiso. Ella lo idolatra, él termina, al final, rendido a los pies de su más exquisita amante. París.- "Cuando mis ojos hayan dejado de mirar, cerrarán los párpados con tu imagen y ya nadie podrá negarme la dicha de haberte amado".  Eran sus últimos suspiros. Juliette Drouet tenía entonces 83 años y estaba a punto de morir.   

Nace el alba y tu puerta está cerrada

Hermosa mía, ¿a qué dormir?

¿Si se despierta la rosa,

no vas a despertar tú?


Mi lindo encanto

escucha ya,

a tu amante que canta

y también llora.


Todo llama a tu puerta bendita.

Dice la aurora: «yo soy el día.»

Dice el pájaro: «yo la armonía.»

Y mi corazón: «yo el amor.»


Mi lindo encanto
escucha ya,
a tu amante que canta
y también llora.

Te adoro, ángel, te amo mujer
Dios que me completó contigo
creó mi amor para tu alma.
Y mis ojos para tu belleza.




Adele Foucher

Aunque deslumbraba la belleza de la amante, hermosa hasta en su vejez, no puede faltar la figura de ADELE FOUCHER, la esposa oficial en la vida del escritor, que alguna vez debió conocer la existencia de sus rivales, y en particular de Juliette.





Photography: Corbis




No hay más hermosos caminos que los que conducen al mar, los caminos que conocen los andariegos y las velas de antaño...



Photography: Corbis

Al cabo de varios meses, el tiempo fue perfecto y maravilloso, época de verano en la tranquila ribera oceánica. Hauteville House”,  también conocida como Maison de Victor Hugo, su nuevo hogar, una casa situada en las altas colinas de la 38 Rué Hauteville en St. Peter Port, costa oriental de Guernsey; uno de los mejores miradores de la ciudad con vistas panorámicas a la bahía, 

...y siempre el mismo cielo azul y el mismo mar azul en calma. 


Podría decirse que su corazón  había sanado por completo, y el escritor se dedicaría a poner en orden la enorme cantidad de manuscritos, libros y volúmenes sobre literatura, pintura, arquitectura, escultura, estética y otros muchos sobre temas sociales. Ya sin distracciones, y determinado a verter toda su energía creativa, se dedicó a escribir obras maestras como su épica novela "Los Miserables" 1862; (obra en la que denuncia las injusticias sociales de esa época, y de todas las épocas), y así también rindió homenaje al pueblo de Guernsey escribiendo 


Los Trabajadores del Mar-1866,  Noventa y Tres-1872.

Biblioteca de Víctor Hugo


"El exilio no sólo me ha separado de Francia, casi me ha separado de la Tierra" 

Lo escribió en una carta; y fue así como en este retiro salvaje, aislado en una dependencia británica y a sólo 26 millas de la costa francesa de Normandía, Víctor Hugo pasó el período más productivo de su vida.



Su obra se destacó en la importancia de la emoción sobre la lógica y en la intuición sobre la ciencia. Sentimiento e imaginación que plasma su creación poética rechazando las formas y los temas literarios convencionales, y en la que propició el desarrollo de un vasto corpus literario de notable sensibilidad y pasión estimulada en el desarrollo de tramas rápidas y complejas; y en a la fusión de géneros (la tragicomedia en la mezcla de lo grotesco y lo sublime), al tiempo que se permitió una mayor libertad estilística.




 El 16 de mayo 1856, compra esta importante mansión con el beneficio del éxito inicial de la publicación de Les Contemplaciones. Y al llegar a ser su propietario, ya no pudo ser expulsado de la isla de acuerdo con la ley de Guernsey que prohíbe la deportación de las personas con propiedades.




 Hauteville es mucho más que la simple casa de un famoso escritor y su largo exilio vivido allí. Es también, un monumento viviente, un templo de musas, un museo único dedicado a un verdadero excéntrico y amante de la estética de los espacios, quien además de expresar su inspiración a través de la literatura, se podría decir que hizo un guiño al ámbito de la arquitectura, la pintura y la decoración de interiores, en este legendario rincón donde dejó su huella.




Construida alrededor de 1800 por un corsario inglés, la bella y espaciosa mansión atrapada en un entorno de inspiración entre las costas de Inglaterra y Francia, había pertenecido a un rico comerciante William Ozanne quien se había ganado la reputación de ser perseguido por el espíritu de una mujer que se había suicidado en ella. Cuentan los que saben con ojos horrorizados, haber visto las sombras de aquella mujer que poseída por un misterioso delirio, recorría la bella mansión. A pesar de ello, aquel andariego peninsular la mantuvo ocupada durante varios años. 



Más allá de la puerta principal, pasando por el hall de entrada, en su interior se refleja la importancia del sentimiento, la pasión y la imaginación del poeta en su creación decorativa que rechaza las formas y los estilos convencionales, cualidades que los seguidores del romanticismo encontraron en la poesía popular y los romances medievales, y que de algún modo influyó en su decoración, resultando: un lenguaje que  rechaza la regularidad métrica, la rigidez formal y otros aspectos de la tradición clásica. 




La mansión poseía un delicado estilo georgiano tipo caja e interpretación post-revolucionaria, inspirada den la obra del arquitecto escocés Robert Adam, hacia 1800. El típico estilo Adam que incluía detalles del neo-gótico con toques barrocos dentro de un entorno clásico, muy parecido al estilo Luis XV, utilizado por las clases altas de Escocia, Inglaterra y Rusia. Con ventanas tipo "Palladio" en tres cuerpos, estrechas, con esbeltas molduras, techos anchos y chimeneas a cada lado de la casa.





Era el cielo de un turquesa exuberante, el mar como el lapislázuli, las montañas como esmeraldas, el aire en un susurro musical... en fin, ¡Un Paraíso!




El espíritu romántico de Víctor Hugo, su concepción de escritor inspirado, y su visión idílica de la naturaleza, lo inspiró no solo a realizar cambios radicales en el edificio, sino en el  jardín, de acuerdo al estilo pintoresco basado en lo salvaje de la naturaleza del jardín inglés que proponía un tipo de diseño natural sobre una colina rodeada de árboles y demás elementos que adoptaban sus propias formas con libertad, sin sometimiento a ninguna norma geométrica y despojado de la artificiosidad de los jardines franceses.



Jardines de delicadas formas graciosas y onduladas, sembrados de cipreses y flores que crecían en abundancia debido a la benignidad del clima sub-tropical, rodeado de estanques cristalinos; el reluciente día se reflejaba en las formas caprichosas de la naturaleza, las flores, insectos, aves y peces.



Vista desde el jardín

"Una morada humilde posee más dignidad que un palacio".



Tal convicción había sido manifiesta en La casa del pastor (1844), del poeta francés Alfred de Vigny, y aplicado al estilo de vida de los poetas y escritores en el desencanto generalizado de los románticos contra la organización social, plasmada a menudo en la crítica concreta a la sociedad urbana, de la que no se escapó Víctor Hugo.




Amoblada y decorada con aires románticos, la casa fue transformada poco a poco por las manos de Víctor Hugo, durante su exilio de 1855 hasta 1870, y una visita de regreso en el verano de 1878; quien decoró sus habitaciones en un maravilloso estilo ecléctico con marcada influencia clásica y medieval, e influencias griegas, egipcias, romanas y además, con piezas y telas traídas de Oriente, creando un bello y cálido entorno, en donde pasaría muchos años de su exilio, antes del regreso a su patria natal.






A la izquierda se aprecia la suntuosa Chaise Longue, con brazos envolventes de la época de Luis XV, este mueble caído en el olvido durante centenares de años vuelve a reaparecer en Francia en 1625, pensado para la convalecencia femenina. Es posible que Víctor Hugo haya buscado en el mueble la comodidad y la belleza de sus amadas mujeres y que disfrutaran la comodidad de un sillón amplio, coqueto en donde estirar las piernas, lucir sus faldas con encajes y bordados típicos de la época.





Aficionado a las colecciones de todo tipo de curiosidades, se aprecia su extraordinaria colección de antigüedades y obras de arte entre las que se destacan piezas de colección de vasijas griegas de William Hamilton y obras de los escultores representantes de la época, quizá de John Flaxman, Bertel  Thorvaldsen y Antonio Canova.




La casa se ha conservado tal cual y desde el jardín hasta el lookout, la mansión presenta numerosos artesonados, salones adornados con tapicerías y habitaciones decoradas con lozas holandesas y terracotas.



También se aprecia, figuras medievales y complejas pinturas chinas, mientras que el paso hacia el jardín sus paredes y techos están decorados con valiosas piezas de porcelana holandesas de Royal Delft y Rouen, hay además un conjunto de Sevres, un regalo personal de Carlos X de Francia.






Comedor Principal



En cada rincón de la casa,  te sorprenderá descubrir la belleza de la artesanía neerlandés y vieja de Amsterdam. 




Románticos azulejos y porcelanas que  llevan la inscripción: Delft Blauw





ERoyal Delft  es la fábrica más antigua de porcelana que aún

produce magníficos trabajos según la tradición de siglos de

antigüedad en la ciudad de Delft, perteneciente a la Provincia

de Holanda Meridional, a 40 km de La Haya.








Baldosas de cerámica de Delft





Alcoba de Víctor Hugo




AYER, AL ANOCHECER

Las sombras descendían, los pájaros callaban,
la luna desplegaba su nacarado olán.
La noche era de oro, los astros nos miraban
y el viento nos traía la esencia del galán.

El cielo azul tenía cambiantes de topacio,
la tierra oscura cabello de bálsamo sutil;
tus ojos más destellos que todo aquel espacio,
tu juventud más ámbar que todo aquel abril.

Aquella era la hora solemne en que me inspiro,
en que del alma brota el cántico nupcial,
el cántico inefable del beso y del suspiro,
el cántico más dulce, del idilio triunfal.

De súbito atraído quizá por una estrella,
volviste al éter puro tu rostro soñador...
Y dije a los luceros: "¡verted el cielo en ella!"
y dije a tus pupilas: "¡verted en mí el amor!"


Gabinete de Trabajo


Escritorio de Víctor Hugo


Luego de haberse acomodado en su nuevo hogar, y de gozar del privilegio de poder vivir bajo el encanto de la isla, el novelista francés se dispuso a escribir desde las 3am, hora en que acostumbraba a levantarse y dirigirse al estudio.



"Aquella era la hora solemne en que me inspiro, en que del alma brota el cántico nupcial..."

                                                                                  


La hora, en que se sentaba a escribir en su mesa es­ta­ble, amplia, donde además del tintero había suficiente espacio para el cortaplumas y el secante, acu­mu­lando una página cada vez, hasta que se le entumecía la mano y quizá imaginando el rostro de la mujer que amaba. Empero, como decía Nietzsche, miramos

“una experiencia de siete soledades” 

y sólo queda la humildad del amor de Juliette Drouet.




Más sin embargo, a la luz de los velones, mientras las sombras se iluminaban con reflejos de seda, la sombra de una mujer desnuda se deslizaba por las escaleras que conducían al piso de la habitación superior. De mirada perdida en el esplendor infinito frente al cosmos, llevando en sus manos un libro y una corona de laurel, y alrededor de ella se disponía el escenario perfecto, como en la Sátira del suicidio romántico, varios objetos asociados con el Romanticismo: una lechuza, un frasco de cristal con veneno, un puñal y una espada, varios libros y manuscritos. Atesorando un enjundioso puñado de hojas amarillentas, se sentaba cada noche a leer, gozando de la compañía de aquellos maravillosos manuscritos que seguramente habían sido escritos por numerosas plumas de aves, probablemente de palomas o gansos, que los escritores debían re­cor­tar con re­gu­la­ri­dad.

Incrédulo e impresionados por aquella fantasmagórica belleza...
quizá fue esa aparición la que inspiró aquel poema:

"En mi sombra jamás había brillado tanta luz
Y soñé largo tiempo, contemplando uno a uno,

Tras el oscuro abismo que la ola me ocultaba,

El otro abismo sin fondo que se abría en mi alma.

Y me pregunté por qué estamos aquí

Cuál es al fin y al cabo el sentido de todo esto
Las hojas de otoño."





"Yo subía detrás de ella
Y mis ojos indiscretos
Su blanca pierna seguían,
Y ella cantando y riendo,
Les decía con sus ojos
A los míos: -¡Estad quietos!"




Nadie supo jamás de aquel amor secreto, en que una noche tras otra inspiraba al poeta tan prodigiosa aparición y encantadora belleza peregrina, iluminada por la azulada claridad de la luna...  A la mañana siguiente desaparecía.




Tragaluz semicircular o elíptica sobre la escalera, característica de la arquitectura del estilo Adam.. La belleza de estos mueble estaba realzado por la calidad de los materiales con que se realizó. Las maderas eran caoba o ébano.





El estilo Adam se identifica por detalles de estilo romano como medallones enmarcados, urnas, trípodes, zarcillos de vid, arabescos, esfinges y grifos. Una mezcla del estilo etrusco con el egipcio que tomaron los romanos.





Ornamentos como ribetes y guirnaldas, columnas corintias, y complejos juegos de colores.




Época de esplendor de la decoración donde todo se cuida hasta el más mínimo detalle. Corresponde al reinado de LUIS XV. Mostrando sus principios estéticos en su claro gusto francés .




La tapicería de los muros y muebles, eran sedas, terciopelos, damascos, y brocados sayas, predominando los colores rojo burdeos, granate, violeta, fucsia suave, bermellón, azul noche, turquesa y oro. Los bellos muebles tenían ilustraciones en marfil y aplicaciones de bronce. Otros estaban pintados a nuevo con lacas y barnices dorados.




"Plataforma de la viuda”
Nombre por el que comúnmente se les conocía, también ofrecía a las esposas de los marinos, un mirador desde donde podían observar atentamente, el arribo de los barcos donde navegaban sus esposos.




Íntimamente relacionado con el lugar de trabajo del poeta, su lugar predilecto, donde escribía siempre de pie en su look out; su veranda abuhardillada con vista al Puerto, que por lo general se usan en las islas, debido a las condiciones climáticas de la costa.




Y las lluvias llegaron en el mes de diciembre, fue el diluvio... en realidad no hacía tanto frío, pero para nosotros acostumbrados a calentarnos en invierno, esta casa con chimenea era un auténtico y cálido refugio.



Detalle de azulejo Deltft




Todos sus elementos: 
—ambientación medieval, amores imposibles, personajes marginados, y final dramático—

Finalmente, la casa fue donada a la ciudad de París por los descendientes de Hugo en marzo de 1927. En la actualidad alberga un cónsul honorario de la Embajada Francesa en Londres y el Museo de Víctor Hugo.





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