martes, 1 de noviembre de 2016





En mi tierra de las trinitarias

¿Cómo puede una vieja imagen traer desde lejos la alegría sanguínea y transformarla en rubor silencioso?

"La brisa es musical. Canta por sí misma. Comunión misteriosa entre ella y el animal. Está viva. Cada galopar es una prolongación de alegría fugaz. Su piel de barniz se deshace en sudor. Vestido con camisa de cuadros azul verdoso, se echa a reír con risa infantil, pulsando la cámara fotográfica. Se compenetran como Eva en la costilla de Adán. Hay una relación evidente entre el fotógrafo y ella."

¿Quién podrá decir algo seguro en materia de amor?


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