Pensamiento matutino
Prorrumpió el frío en golpe de viento. Su primera ráfaga
resonó en eco, dentro de mí, como si me hubiese profundizado en no sé qué mal,
haciendo conmigo el eco de su holocausto. ¿Es el frío de invierno? ¿O es
también el frío crecido al soplo de ese medio viento otoñal?
Mi alma carece
de confines como el frío. Todos sus
límites vacilan y retroceden, se alejan se desvanecen.
Hoy mi cuerpo, tiene por
cobija el retoño de julio y por abrigo la bondad del sol poniente, mientras la calidez del café ha hecho de mí su morada.

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