domingo, 17 de julio de 2016



Pensamiento matutino

Prorrumpió el frío en golpe de viento. Su primera ráfaga resonó en eco, dentro de mí, como si me hubiese profundizado en no sé qué mal, haciendo conmigo el eco de su holocausto. ¿Es el frío de invierno? ¿O es también el frío crecido al soplo de ese medio viento otoñal? 

Mi alma carece de  confines como el frío. Todos sus límites vacilan y retroceden, se alejan se desvanecen. 

Hoy mi cuerpo, tiene por cobija el retoño de julio y por abrigo la bondad del sol poniente, mientras la calidez del café ha hecho de mí su morada. 

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