martes, 13 de octubre de 2015

Laudes de PUDOR


En la vetusta Catedral de rasgos florentinos y remembranzas andaluzas de la amurallada Ciudad de la mar Caribe, vi un día en sus paredes, en un mural profusamente decorado y desgastado, todas las VIRTUDES, excepto una:  EL PUDOR

¿Quién considera hoy el pudor? Algunas mujeres lo saben y no lo consideran, y sonríen en silencio.  El otro día un hombre quería abrazarme y besarme; y como yo me defendía, cayó de rodillas. Entonces me arrodillé ante él; y así permanecimos un tiempo, cara a cara. Yo no era menos que él. Pero nunca me he considerado superior ni inferior al hombre, tampoco igual. Y por eso no quise levantarme sino después de él.  No les ofrezco mi cuerpo que es mío y oculto como un objeto de contrabando.  Les ofrendo mi amor, otro don del alma.  

Para redimirlo uno solo basta!

No hay comentarios:

Publicar un comentario