Sí, hoy.
Mi vida sufrió un nuevo golpe expresado en presagios religiosos.
¿Fue un soplo que vino del Altísimo?
_Sí, sincero y Puro._ Y, luego un vagar de vivencias y lamentos que se prolongaron
por caminos tortuosos, en la enfermedad, llevada en los brazos familiares, de mi buen amigo, de un amigo del alma. Luego, bajó al sepulcro con su rostro iluminado.
¿Más bien no fue una especie de ascensión mística?
No esperes de lo mundano, ni de las comodidades, ni de los privilegios, la emuná que vence todo error, el don divino de La Revelación.

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