En las noches...
No soy viajera, pero en mis caminos
recuerdo haber sido no solo todo lo que amo, sueño, personalizo y creo, sino
todo lo que veo atenta y cuidadosamente, considerando, aunque sin ningún
propósito específico, hacer de ello alarde.
Tengo, en efecto, mi refugio en la vetusta
montaña, tan vasta y abrigada que parece alegre y triste, cambiante y
pensativa, que es fiel, armonizada con la nobleza de sus bosques y manantiales.
Cae la noche cerúlea y turquesa, marcada
con triste luz. Hacia mi campo me conduce la melancolía, donde vuelven obstinadas
mis alas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario