domingo, 18 de septiembre de 2016



Luna de Anoche
No he sentido nunca tan profundamente, entre todas mis horas de placer, observar la luna en su máximo esplendor. Para mí, no hay nada más grande en el mundo,  que esta luna que no teme quedarse sola contra el viento y contra la oscuridad, con su luz multiplicada en la soledad.

También digo, que no sólo es teatral, que no sólo es pura, sobre tanta bajeza mezclada de odio, violencia y mentiras. Si todos somos ingratos, desmemoriados, viles, debemos dar gracias al Eterno que nos eleva, aunque creamos haber superado la prueba máxima, y se nos reserve una más. 

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