Pasos de animal pequeño
Me saco el sino
del corazón y se lo doy con esta sola palabra: Quédate.
No de otro modo la gata se levanta, se estira y endereza los pelos de punta. Envilecida con exceso de mundo, promete una nueva imagen
en un maullido: Es una gata callejera.
Mírala. Contempla a la desconocida desde la sombra
de la habitación. Mírala ¿No está ella tallada de huesos? Los huesos ¿no son el
vestido?
La olvidada, la superviviente, la desterrada, la que vuela sobre los techos más allá de sus fuerzas felinas. Va y viene. Está siempre en lo más alto del tejado la Frida, nuestra Frida. Está tan alta. Está cercana y remota.
La olvidada, la superviviente, la desterrada, la que vuela sobre los techos más allá de sus fuerzas felinas. Va y viene. Está siempre en lo más alto del tejado la Frida, nuestra Frida. Está tan alta. Está cercana y remota.
Pero ahora, cambiaré de tema.

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