lunes, 9 de noviembre de 2015

La Capital - Residencias EL BOSQUE


 Es de noche...
La luz del farol brota junto a mí como un choque eléctrico. El paso del vigilante y su mirada indagadora me atemorizan. No había encontrado tanto silencio en las fachadas de las casas y ante las plantas que giran entorno. Se acerca ciertamente la hora miserable, la hora del derrumbe, del agotamiento, del desespero. Llega la tarde, viene la noche; y no me consuelo, no me calmo, no me relajo, cierro los ojos  enferma de haber nacido. ¡Quiero morir! Mis hijos, sin duda, me buscan para los afanes domésticos, es la hora de la cena. ¡Mamá! ¡Mamá! 

No hay comentarios:

Publicar un comentario