jueves, 2 de abril de 2015
Ejecutiva RUTINA
Son las nueve y cuarto de la mañana. Las órdenes se dan con la voz, de extremo a extremo. Las he preparado yo misma, de mi puño y letra. Ahora somos las tres, cargas y máquinas. Una en frente de la Obra. Otra al centro de la computadora. Y a lo lejos con los cascos puestos sobre la cabeza, son ellos también de metal, cemento y arena. Para mí es como una sacudida de terremoto en una tienda de cristales bien surtida. No hay que dejar que los mil y mil vasos, copas, y demás utensilios de cristal con sus bordes de oro, rueden juntos y se rompan. Uno y otro recorremos distintas trayectorias, como quien baila una danza frenética, hasta alcanzar nuestro objetivo en el mismo punto: HORA FECHA LUGAR
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario