Lo digo aquí lejos, después
de haber pasado la mar: La habían despojado y encerrado. La habían abandonado y
olvidado. Pero hoy, tan desnuda y sola, es como un corazón de piedra en el que
vive un sentimiento sin límites; llena de un alma que no limitan los muros.
¡Tanta alma en tan
poco espacio!

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