No sé qué deseo embriagador
arde en mí y aumenta mis fuerzas,
mientras mi alma se
hunde en la noche,
bajo la máscara
sepulcral.
Umbral de la muerte,
más allá de la vida,
pero no en la muerte.
Quisiera tener yo
fuerza para imaginar
y escribir aquel carnaval
nocturno,
mientras la máscara, desnudez del rostro,
engastada en piedras
preciosas,
irradia su brillo
irradia su brillo
bajo una luna
menguante.
¿Lo escribiré algún
día?

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