domingo, 5 de abril de 2015

NO HAY REMEDIO


Diálogo:


Escuchaba ella, mientras su mente acostumbrada a tantas borrascas, se inclinaba cada vez más hacia los silencios de la oscuridad y hacia los sueños agitados por las fuerzas de una nueva vida.

Le dijo: 

  • ¿Por qué me agredes? ¿En qué te he faltado? Habla_


Más que intuirlo, le parecía estar sacudida por un viento de tristeza, por una borrasca de infortunios. 

  • ¿Te has preocupado en recoger la ofensa?. Bueno, no dices nada_


Segura estaba que aquel rostro sin emoción, revelaba un corazón enfermo.

Se echó a reír... 

  • _Ven y siéntate a mi lado. ¿Sabes lo que yo soy? ¡Dímelo!_


Le respondió:

  • ¡Oh Primer Ministro de Estratagemas!_


Se ofendió y quiso defenderse. Bostezó fastidiada. En esos días se sentía muy cansada.

 _Creo que me gustaría descansar para siempre, esconderme donde nadie pueda molestarme. _     

Pensó.

El resto es manifiesto, subyugado e  incomprendido.


No hay comentarios:

Publicar un comentario