Y comprenderá
usted, cómo la vela más ardiente podrá apagarse y diluirse sobre la piel y el sollozo, con una luz de pábilo, con un reflejo tenue de sombras, en la soledad sin
realeza, en la profunda agonía de la vida, a la sombra del destino, y
finalmente lo que fue anunciado, se disipará en gotas de vida.
¿Y todo habrá
sido en vano?

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