Con la noche más larga del año empiezan los días a crecer...
Solsticio de Invierno.
Una larga tira de crespón negro cubrió el cielo.
Y sucedió que, probando los caminos del infinito,
más allá del confín del mundo,
más allá de todo horizonte de la mar,
más allá de todo límite conocido y desconocido,
en la dureza de la soledad,
en la espera silenciosa,
en la desconfianza de todos,
en la confianza en mí misma,
en la visión del alma,
en la vigilia, en el recogimiento;
pero, sobre todo,
en los recuerdos,
en los recuerdos…
¿Quién no siente el frío invierno
estallar como llamas de fuego en el corazón?

No hay comentarios:
Publicar un comentario