Caminando
desprevenida por la Plaza de Los Héroes - Hősök tere, a través de grupos gitanos que tocaban serenatas o
leían líneas de la mano, vísperas de la feria de arte Art Fair, dirigí mis pasos
hacia el parque de la ciudad, con
intención prometedora de transformar aquel frío recorrido, en algo cálido: El
Balneario Széchenyi, me esperaba con piscinas azufradas a 37°C.
Pero, volviendo la vista, me vi obligada a decir:
¡Desobedezco!
Motivo principal: La Galería de las Bellas Artes, donde pinturas de personajes legendarios, en
pirogranito de Pécs, parecían invitarme.
No dejé un deseo, más, que para tomar otro.

No hay comentarios:
Publicar un comentario