Un Café
Mientras mi pensamiento experto en torbellinos,
se inclina cada vez más hacia los silencios de la oscuridad y hacia las sombras
de mis antepasados, escuchando de vez en cuando, el eco del mundo con su drama: la humanidad; girar inagotable, confuso, revuelto, hasta ser sacudido por descomunales olas
que la devoran insaciable con la fuerza de poder en sus armas nucleares,
cibernéticas, religiosas y económicas, de gobernantes al timonel de la
embarcación conformada, por masas de pueblo.
Y este café no fue nunca tan rico en armonía con el alma que empieza a
entrever la aurora de libertad.

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