Tengo en mis recuerdos, que a orillas del Danubio sentía esa magia que me renovaba
y me ligaba a la aventura universal. Animada por la luz nocturna, la brisa olorosa dulce-acuícola de juncos, sauces, fresnos
y robles; libre, rebelde y frenética de novedad contemplaba en el centro de Pest,
justo al atravesar el extremo sur, margen
izquierda del río, en sus estilos neobarroco o neoclásico,
El
Parlamento de Hungría
Dulce en mi memoria todo
aparece dorado: Un interior cargado de adornos, pan de oro, pinturas mural, muebles
con olor a madera añosa y arcos de motivos florales. Y, reunidos están, 176 parlamentarios.

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