¡Oh nostalgias, nostalgias!
Viene hacia mí,
atravesando la espesura de mis recuerdos,
trayendo de nuevo, desde muy lejos,
lo que tanto me pesó
cuando no era más que una chiquilla,
la flor soñadora
de la más sana juventud
en mi tierra de pescadores.Viene surcando mi vida,
que se dobló hacia un lado y hacia el otro,
hasta tocar finalmente
el buen terreno.Déjame reconocer,
en aquellas correrías ocultas,
en aquella voz y en aquel placer,
una imagen de felicidad fugaz,
que es de mi propiedad
y que, de cuando en cuando,
relampaguea también
en este exilio de soledad.
¡Oh, deja de herirme, siempre!

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